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Alimentos prohibidos en la lactancia

Cuáles son los alimentos que pueden ser perjudiciales o no durante la latancia materna.

Cuando nos quedamos embarazadas, las primeras recomendaciones que recibimos son los alimentos que debemos evitar, tales como pescados crudos, quesos de leche sin pasteurizar, embutidos, huevo poco hecho… y por supuesto alcohol y tabaco, y sólo de manera controlada continuar tomando cafeína o teína si así lo deseamos.

Nos acostumbramos tanto a que esta situación sea así, que cuando pasamos del embarazo a la lactancia materna creemos que la situación es igual, pero no. No es lo mismo los alimentos que pueden atravesar la placenta y llegar al bebé, que los que deben pasar de nuestro estómago a la sangre, de la sangre a la leche y de la leche al estómago del bebé. Porque lo primero que debemos saber es que la leche se hace del suero de la sangre.

Entonces ¿qué alimentos están prohibidos?

Pues prácticamente ninguno. Lo que hay es una cultura muy extendida de ciertos mitos que aún parece que haya más alimentos prohibidos durante la lactancia que durante el embarazo. Y además, en función al país, varía el tipo de alimentos. En España está muy extendido el que no se deba comer ajo, espárragos o alcachofas, en países latinos se recomienda no comer frijoles, alubias o brécol, en otras zonas son los cítricos y en los resúmenes de algunas revistas y webs dedicadas a las familias juntan todo y hacen listas eternas de todos los alimentos prohibidos durante la lactancia. Ah! y bebidas, que las que llevan gas también las incluyen, pero ¿es eso correcto?

Pues no, ninguno de los alimentos o bebidas anteriores está desaconsejada en la lactancia. Te explico porqué:

Sabor en la leche

Aunque realmente muchos alimentos se desaconsejan por dar sabor a la leche, lo cual es cierto, no está demostrado que esto sea perjudicial, sino todo lo contrario. Algo que siempre me gusta contar es que de los pocos estudios que hay sobre ello, se hizo uno con el ajo. Se dividió a un número de madres en dos grupos y se les daban cápsulas, unas con ajo y otras sin nada. Ellas, para no sugestionarse, no sabían cuales eran las de ajo y cuales las vacías, pero los investigadores pudieron demostrar que si bien en la leche materna de las que sí habían tomado ajo sí tenían cierto olor en la leche, sus bebés no mamaban menos, sino todo lo contrario, incrementaban las tomas siguientes. Lo cual no sirve para aconsejar como medida de aumentar tomas, pues una vez se acostumbren a ese sabor ya no será algo llamativo, pero sí sirve para saber que no es algo que produzca rechazo. Además, una de las cosas buenas que tiene la lactancia materna, es que va educando el paladar del bebé a los distintos sabores, para que luego la transición de la lactancia a la alimentación complementaria sea más fácil.

Los bebés ya se han acostumbrado a ciertos sabores estando en el útero, todo lo que comemos da sabor al líquido amniótico, y ya vienen acostumbrados a ellos. Si quizá un día comemos un alimento nuevo que da mucho sabor y el bebé rechazase la toma, simplemente tendríamos que esperar a que se pase el sabor y evitar ese alimento «inusual» en nuestra dieta. Pero de manera general no hay problema en comer ajo, cebolla, espárragos, alcachofas o incluso chile.

Gases y cólicos en el bebé

Otra creencia errónea es la de pensar que todo lo que lleva gas (como ciertos refrescos) o nos produce gas a nosotros en la digestión (como algunas legumbres) le van a producir también gases o cólicos al bebé. Y a parte de que no hay ningún estudio que pueda demostrar esto, es de lógica pensar que no es posible, pues si la leche se hace de la sangre y en la sangre no hay gas ¿cómo le va a llegar al bebé? No tiene nada que ver nuestro estómago o aparato digestivo con el del bebé, en el nuestro es donde ciertos alimentos producen gases porque algunos hidratos de carbono no somos capaces a digerirlos, y pasan enteros al intestino grueso, allí las bacterias los fermentan y así es como se nos producen los gases.

Pero en la leche, nunca irá gas. Si en algún momento un bebé tuviera gases, cólicos, cacas verdes y con mocos o incluso sangre, ronchas en la piel, erupciones… lo que se debería valorar es que tuviera alguna alergia a alguna proteína que ingiere la madre, en cuyo caso sería cuestión de restringir de la dieta de la madre dicha proteína, pero estos son casos muy contados, y donde realmente existe un patología. En bebés sanos ningún alimento le provocará gases.

Realmente qué está prohibido en la lactancia

Lo único que sí estaría prohibido en la lactancia materna sería el alcohol y el tabaco (aunque no son exactamente alimentos…) e infusiones como el hinojo, el anís estrellado, la cola de caballo… ( podrás ver la explicación en e-lactancia.org) y de manera controlada, consumir cafeína y teína, sin necesidad de restringirlas pero sí de no abusar.

Y desde hace poco, hay la recomendación por parte del ministerio de sanidad de no comer pescados grandes por su alto contenido en mercurio, tales como atún rojo, tintorera, pez espada, tiburón…

Sólo en casos de APLV (alergia a la proteína de leche de vaca) la madre debería evitar el consumo de leche y derivados si desea continuar con su lactancia, pero esto ya sería para bebés diagnosticados con dicha alergia.

Así que si te estabas privando de alguno de los alimentos mencionados, olvídalo! y disfruta de tu lactancia.

Comparte este información con quien pueda necesitarla.

Un abrazo enorme!

Patri

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